Fuente envenenanda

"Por sobre todas las cosas guarda tu corazón porque de él mana la vida." 

Proverbios 4:23

Cuando la Biblia nos habla del corazón, se refiere a nuestros sentimientos, pero también a nuestra mente, deseos, voluntad, afectos, motivaciones y hasta propósito ¿Qué nos está diciendo Dios aquí?, ¿qué es eso de guardar el corazón? ¿Es la vida lo que mana del corazón del hombre?

No sé si has leído mi pensamiento "Entre el monstruo y la paloma". Si no es así, te invito a hacerlo porque creo que tal vez te ayude a entender todo esto.

Cuando nacemos, de forma natural, nuestro corazón (deseos, voluntad, motivaciones, etc.) es como una fuente. Imagina que untamos toda la base de la fuente, donde va a parar el agua, con cianuro y amoniáco. Ese agua ya no se puede beber, es venenosa, está contaminada. Así es nuestra fuente de forma natural. Tiene moho, insectos, veneno. Y lo que sale de ella, el agua que brota, es para muerte. 

No sé si te has encontrado con ese tipo de personas que, cuando hablan, sólo vomitan maldad. Palabrotas, quejas, insultos, mentiras, blasfemias, cotilleos, deseos de maldad hacia otros o hacia tí. 

En Mateo 15:19,20 Jesús dice: 

"Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios y las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre (...)".

Entonces, ¿cómo nos dice en Proverbios que del corazón mana la vida?, ¿es una contradicción? Por supuesto que no. Cuando Dios nos da el regalo de la fe y de nuestros ojos caen las escamas; toma nuestro corazón y lo purifica. Quita el cianuro, quita el amoniáco y ese agua sale limpia. Calma la sed del cansado, hidrata, produce vida. PERO, no estamos en el cielo aún. El monstruo y la paloma, ¿recuerdas? Tenemos la capacidad de volver a envenenar ese agua a diario. En nosotros habita (si has sido regenerado por Dios) el que la limpia y el que la ensucia, y de nosotros depende alentar al uno o al otro. Y ESTO ES GUARDAR EL CORAZÓN. 

Me conmueve como continúa nuestro pasaje de provervios: "aparta de tí la perversidad de la boca...tus ojos miren lo recto...examina la senda de tus pies". Es como si Dios te dijera "cuida la raíz y protegerás el fruto".

Que tus palabras sanen, que tus ojos busquen lo puro y que tus pies no se aparten de Su camino ¿Qué tipo de palabras suelen salir de tu boca? Si tus ojos fueran una cámara y pudiemos proyectar todo lo que viste en estos días, ¿qué veríamos?, ¿te avergonzarías?, ¿qué decisiones estás tomando, qué pasos estás dando a diario, cuál es la senda de tus pies?, ¿esos pasos de acercan o te alejan de Dios? Guarda tu corazón.

 Te dejo el contraste en una imagen: 

"El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesprp saca malas cosas." Mateo 12:35

"De la abundancia del corazón habla la boca." Lucas 6:45

Un corazón regenerado no es perfecto, pero sí ha cambiado de dirección. Ya no se complace en el mal, sino que llora por él y desea agradar a Dios. 

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